“Nunca subestimes el poder de la visualización”, dijo Novak Djokovic, mientras recordaba que cuando era niño improvisaba y hacía trofeos con diferentes materiales, se paraba frente del espejo y levantaba el premio diciendo: “¡Nole campeón!”.

Los padres de Novak tenían un restaurante en un centro de esquí en Serbia, cerca de allí había un complejo con tres canchas de tenis. “De chico miraba siempre tenis por televisión y vi cómo fueron construyendo esas canchas mientras me iba enamorando del deporte. A los cuatro años mi papá me regalo una pequeña raqueta y así fue como comenzó todo”, recuerda.

Su primera entrenadora fue la ex jugadora Jelena Gencic, quién apenas vio las virtudes del pequeño nunca dudó de que sería el mejor del mundo. “La vida te da y te quita cosas. Jelena fue mi primera entrenadora y mi segunda madre. Me enseñó muchas cosas que son parte de mí, de mi carácter y de quien soy. Nunca se casó, no tuvo hijos, pero trabajó desde siempre con niños. El tenis era todo lo que tenía. Dos días antes de fallecer, a los 77 años, estaba dando clases”.

La niñez de Nole no fue similar a la de otros jugadores de su generación. “Nosotros crecimos durante la guerra, éramos gente sencilla a merced de los  bombardeos, había muchas batallas y dificultades financieras, no fue fácil vivir normalmente, pero pudimos salir adelante y pese a que mi padre era esquiador profesional y nunca nadie de mi familia había jugado al tenis, ellos siempre me apoyaron”.
El conflicto, que duró tres años, afectó a las seis ex repúblicas yugoslavas y obedeció a causas políticas, económicas y culturales, así como a la tensión étnica, religiosa y fue considerada la más sangrienta desde la Segunda Guerra Mundial. “La guerra es destrucción, perder familias, amigos, seres queridos, después el país tarda mucho tiempo en recuperarse. Como consecuencia de algo tan negativo es que la gente se une para superar y recobrarse. El tenis me ayudó a refugiarme de lo peor del ser humano y en cierta manera me salvó la vida”.

Camino a la cima

Con el único objetivo que desde pequeño tenía Nole de llegar con la raqueta a la cima del mundo, a los doce años se despidió de su mentora, Jelena Gencic, y se fue a entrenar a Alemania en la Academia de Niki Pilic, a los dos años regresó a su país para seguir perfeccionándose con el italiano Ricardo Piatti. En 2003, con solo 16 años hizo su debut en el profesionalismo en un future en Serbia. Su propósito era superar la rueda inicial para obtener su primer punto de ATP y ante la sorpresa de todos, se quedó con el título. A partir de allí su carrera no tuvo pausa y comenzó a ganar un torneo tras otro. Su primera corona de ATP fue en 2006 en Amersfoort, Holanda, época en que incorporó como entrenador al el ex jugador eslovaco, Marian Vajda, con quién llegó al puesto uno del mundo en julio de 2011, rompiendo con la hegemonía que durante años venían manteniendo Roger Federer y Rafael Nadal.

Pese a que en todos estos años, el serbio ha ido sumando nuevos coaches a su cuerpo técnico, como el estadounidense Todd Martin, con el que rompió contrato al poco tiempo, o el alemán Boris Becker con quién trabaja desde fines de 2013, nunca se desvinculó de Vajda, quien lo sigue escoltando en la actualidad.

A los 28 años, Djokovic, ostenta 63 títulos, incluidos 11 Grand Slam, 28 Masters 1000 y cinco Torneos de Maestros, los últimos cuatro ganados de manera consecutiva. En dinero en premios ha ganado alrededor de 99 millones de dólares superando la cifra alcanzada por suizo, Roger Federer. 

La clave está en su dieta

A fines de 2009, Djokovic, comenzó a bajar su rendimiento, su físico no le venía respondiendo bien, empezó con malestares estomacales y vómitos a mitad de los partidos. Al año siguiente, tras su derrota ante el galo Jo-Wilfried Tsonga en el Australia Open, que lo padeció de sobremanera con varias idas al vestuario, le hicieron unos estudios y lo diagnosticaron como celiaco. A partir de allí tuvo que modificar de manera radical su alimentación y eliminar todo producto elaborado con harina.

El estricto tratamiento consiste en evitar gluten, lácteos y limitar el azúcar, basado en el consumo de verduras, legumbres, pescado, frutos y aceites saludables. Desde que adquirió los nuevos hábitos ha bajado tres kilos y recuperado su estado físico y mental. “Encontrar la comida adecuada para mi cuerpo me hizo más ligero, saludable, como consecuencia marcó la diferencia en mi carrera”.

El año pasado, Nole, publicó un libro, “ServetoWin”, con una dieta de 14 días, para lograr la excelencia física y mental. En el mismo recomienda hidratarse durante el día con agua levemente tibia, porque la fría hace la digestión más lenta; reducir el uso de azúcar, consumir paltas y miel de manuka -elaborada en Nueva Zelanda y conocida por sus propiedades antibacterianas-. Así como ejercicios para eliminar el estrés y mantenerse activo.

Desplazamientos

Una de las principales características del tenista de Belgrado son sus desplazamientos, se desliza muy bien en todas las superficies. El ante año pasado, en su visita a la Argentina, en dialogó con los medios contó que su preparador físico, Ronan Bega, siempre se ha preocupado por su movilidad y anticipación en cancha. “En toda mi carrera siempre fue muy importante la flexibilidad, trabajamos constantemente sobre movimientos dinámicos y los desplazamientos que son elementales en el tenis. Mi preparador físico considera que como yo crecí en las montañas y esquiaba desde niño, éste deporte influyó en mis movimientos y es verdad, porque los esquiadores tienen tobillos muy resistentes, flexibles, piernas fuertes y bien asentados”.

Su historia de amor

Para los serbios, el enlace entre Djokovic y su novia Jelena Ristic fue considerado como “la boda del siglo”. Nole fue el héroe que necesitaba el país después de la devastación y sus victorias engalardonaron a su patria. Ambos son de Belgrado y se conocieron en el colegio secundario, donde empezó su noviazgo. Ella era una de la más linda de la escuela y el un prominente deportista.

Terminado los estudios tuvieron que separarse, pero más adelante la vida los volvería unir para siempre. Su relación se consolidó cuando ella puedo acompañarlo en las giras por el circuito. Y si bien a partir de allí todo comenzó a marchar sobre rieles, Novak, ha tenido una época de escándalos amorosos, como aquella vez que fue noticia en los medios del mundo tras caer inesperadamente en segunda rueda de Umaq 2007 por no tener resto físico. Los periodistas lo atribuyeron a que la noche anterior al encuentro, el tenista, la había pasado con varias promotoras del certamen.