El flamante presidente de la Corte Suprema de Justicia provincial criticó duramente al sistema judicial santafesino y mostró sus intenciones de impulsar una reforma estructural del Poder Jucicial. “Tenemos que tener jueces que se dediquen a juzgar; no a gerenciar pymes. Un  juzgado es una pyme, y los jueces no fuimos preparados para gerenciar pymes. Que un juez tenga que estar trabajando de gerente en un juzgado laboral part time, y la otra parte del tiempo de juez, verdaderamente es muy negativo”, afirmó Daniel Erbetta, quien se propone para 2017 abrir el debate sobre una reforma estructural del Poder Judicial, en especial en los fueros laboral y civil y comercial, siguiendo el modelo de organización de la nueva Justicia penal inaugurado hace casi 3 años.

Para Erbetta, el sistema de expedientes es anticuado, “afortunadamente” se resquebrajó y hay que dejar de pensar en mejorarlo para ir hacia un cambio de toda la estructura de organización. “Los abogados monopolizamos uno de los tres poderes del Estado, lo cual es un privilegio que para ejercer el Poder Judicial sea condición inevitable ser abogado. Eso no significa que los abogados debamos ser tan narcisistas de pensar que somos los únicos habilitados para opinar sobre el Estado y las reformas a la Justicia”, opinó en una entrevista con el programa Tres poderes del canal público de la provincia 5rTV.
  
Según el presidente del máximo tribunal provincial, el actual sistema "se ha resquebrajado, afortunadamente se ha roto". "Por eso queremos fortalecer lo hecho con la reforma procesal penal: jueces que se dedican solamente a juzgar; jueces que no gerencian pymes. Un  juzgado es una pyme y los jueces no fuimos preparados para gerenciar pymes”, disparó.

Erbetta es el ministro de la Corte con menos antigüedad (ingresó en noviembre de 2007) y el único especialista en derecho penal. Primero como académico y luego como juez, fue férreo impulsor de la reforma procesal, que sacó a Santa Fe del sistema inquisidor y escrito para pasar al sistema oral y público y significó un cambio radical del funcionamiento y la organización del fuero penal.

El presidente de la Corte hizo hincapié en “cuestiones en las que no podemos ser ciegos", y se refirió a que "el sistema de expediente escrito es anticuado, del 1800. El sistema organizacional actual, la estructura feudal de juzgado, es de muchísimos años". Para Erbetta, el gerenciamiento del sistema debe estar "a cargo de gente que conozca teoría de la organización, gestión, administración; no son los abogados. Jueces que se dediquen a juzgar, lo cual permite un reaprovechamiento de recursos. Muchos secretarios podrían trabajar como suerte de jueces adjuntos. En fin, una suerte de reforma profunda”.

Una discusión de poder
 
“Para esto hay que instalar el debate, ver qué nivel de compromiso hay, hay que empujarlo, porque atrás de esta discusión lo que se está discutiendo es poder. Una nueva forma de ejercicio del poder. Entonces no son discusiones de sencillas”, afirma el ex decano de Derecho de la UNR.

Erbetta sabe que la reforma procesal penal tardó décadas en consumarse, al punto que Santa Fe fue la jurisidicción más atrasada de Latinomérica en la materia. La reforma recién salió en la legislatura en 2006, después que la Corte Nacional declaró inconstitucional el sistema de juzgamiento de la provincia en el caso Fratichelli, y la implementación práctica se dio en febrero de 2014, hace tres años.

En el medio, ocurrió un hecho muy simbólico: en diciembre de 2007, días antes de asumir el primer gobierno del Frente Progresista, en la cena del Consejo de la Magistratura los jueces cantaron a viva voz la canción Resistiré. Ahora con esas resistencias vencidas y el sistema funcionando, se baraja la opción exportar la experiencia a otras áreas del Poder Judicial.

Erbetta sostuvo que con sus pares (la Corte la integran seis ministros) se habló de comenzar a instalar un debate, “una suerte de nuevo plan estratégico” para reformar la estructura judicial siguiendo el modelo organizacional implementado en la Justicia penal. “Lo que estamos pensando es instalar el debate porque esta es una discusión profunda. No digo que vaya a ocurrir este año. Queremos instalar la semilla con todos los sectores, colegios de magistrados, de abogados, Poder Judicial, los demás poderes públicos y por supuesto la sociedad”.